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El mes de octubre- Rosario

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La Iglesia ha dedicado  el mes de octubre, para honrar a nuestra madre María con el rezo del Santo Rosario.
 
“El Rosario es el arma de combate de las batallas espirituales de los Ultimos Tiempos”.
Sor Lucia, vidente de Fátima .
 
Sor Lucía decía que “El demonio le tiene declarada la guerra al rezo del Santo Rosario y lo peor es que ha conseguido desorientar y engañar almas llenas de responsabilidad por el lugar que ocupan... Son ciegos que guían a otros ciegos..., y quieren apoyarse en el Concilio y no ven que el Sagrado Concilio ordenó que se conserven todas las devociones que, a través de los años, se han practicado en honor de la Inmaculada Virgen Madre de Dios, y urge la oración del Santo Rosario...”
 
El Rosario es «arma poderosísima para ahuyentar a los demonios, para conservar íntegra la vida, para adquirir más fácilmente la virtud, en una palabra, para la consecución de la verdadera paz entre los hombres. [...]El Santo Rosario no solamente sirve mucho para vencer a los enemigos de Dios y de la Religión, sino también es un estímulo y un acicate para la práctica de las virtudes evangélicas que insinúa y cultiva en nuestras almas...
El Rosario en familia :[...]Los jóvenes saquen  ( del Rosario ) nuevas energías con que domar los rebeldes estímulos del mal y conservar intacto y sin mancilla el candor del alma; que en (el) encuentren los ancianos en sus tristes ansias reposo, alivio y paz. Para los que se dedican a la Acción Católica sea acicate que los impulse a una más fervorosa y diligente obra de apostolado; y a todos los que de alguna manera sufren, particularmente a los moribundos, dé aliento y aumente la esperanza de la felicidad eterna».  Cita de la  Encíclica de Pío XI Ingravescentibus malis Sobre el Santo Rosario de la Santísima Virgen.
 
El Santo Rosario, el arma contra las herejías y el demonio.
 
¿Qué es el Rosario?
«Hasta ahora se ha considerado como la mejor definición del Rosario, la que dio el Sumo Pontífice San Pío V en su "Bula" de 1569: "El Rosario o salterio de la Sma. Virgen, es un modo piadosísimo de oración, al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un Padrenuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando mientras tanto en la Vida de Nuestro Señor". El Rosario constaba de 15 Padrenuestros y 150 Avemarías, en recuerdo de los 150 Salmos. Ahora son 20 Padrenuestros y 200 Avemarías, al incluir los misterios de la luz.
La palabra Rosario significa "Corona de Rosas". Nuestra Señora ha revelado a varias personas que cada vez que dicen el Ave María le estan dando a Ella una hermosa rosa y que cada Rosario completo le hace una corona de rosas. La rosa es la reina de las flores, y así el Rosario es la rosa de todas las devociones, y por ello la mas importante de todas.
El Rosario esta compuesto de dos elementos: oración mental y oración verbal.
En el Santo Rosario la oración mental no es otra cosa que la meditación sobre los principales misterios o hechos de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. Estos veinte misterios se han dividido en cuatro grupos: Gozosos, Luminosos, Dolorosos y Gloriosos.
La oración verbal consiste en recitar quince decenas (Rosario completo) o cinco decenas del Ave María, cada decena encabezada por un Padre Nuestro, mientras meditamos sobre los misterios del Rosario».
 
¡Cuántos por el Rosario han salido del pecado! ¡Cuántos han llegado a la santidad! ¡Cuantos han conseguido con una muerte dichosa, la salvación eterna! San Alfonso María Ligorio.
 
Con el Rosario, los enfermos recobrarán la salud o no morirán sin los sacramentos. San Francisco Javier
 
"Si nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros". Sor Lucía de Fátima.
 
 

“El Rosario de la Virgen María es una oración destinada a producir frutos de santidad”. Cita De la Carta Apostólica de su Santidad Juan Pablo II, dirigida a todos los fieles.
 
La escritura nos advierte: “Pedís y no recibís, porque pedís con malos propósitos, para gastarlo en vuestros placeres.” (Santiago 4:3).
Cuando rezamos el rosario debemos de pedir principlamente por nuestra santificación; la gracia de practicar las virtudes cristianas y el valor necesario para vivir de manera coherente con los principios de la fe cristiana y la gracia de fortalecer nuestra voluntad para poder renunciar al pecado que nos esclaviza , debemos de pedir por la paz del nuestros hogares y la paz de todas las familias en el mundo entero; así como también debemos de pedir por la conversión de los pecadores. Rezar el Rosario como sufragio por las almas de los fieles difuntos.
Es importante que aprendamos a pedir los frutos de gracia para nuestras vidas en cada misterio que contemplamos:

MISTERIOS GOZOSOS
Primer misterio: La anunciación.
Se pide como fruto de este misterio: La humildad o fidelidad a la gracia.
Segundo misterio: La visitación.
Fruto del misterio: El amor al prójimo.
Tercer misterio: El nacimiento de Jesús.
Fruto del misterio: El espíritu de desprendimiento.
Cuarto misterio: La presentación de Jesús en el Templo.
Fruto del misterio: La obediencia. La pureza.
Quinto misterio: El encuentro de Jesús en el templo.
Fruto del misterio: El gozo en hallar a Jesús y seguirlo.
Buscar siempre la voluntad de Dios
 
MISTERIOS DOLOROSOS
Primer misterio: La agonía de Jesús.
Se pide como fruto de este misterio: Verdadero arrepentimiento de los pecados/Contrición.
Se pide como fruto de este misterio: La flagelación de Jesús.
Se pide como fruto de este misterio: La mortificación de los sentidos. Pureza
Tercer misterio: La coronación de espinas.
Se pide como fruto de este misterio: Valor, Coraje Moral. Cristo, Rey de mi corazón. Mortificaión del orgullo.
Cuarto misterio: Jesús con la cruz a cuestas.
Se pide como fruto de este misterio: La paciencia en las pruebas.
Quinto misterio: La crucifixión.
Se pide como fruto de este misterio: Renuncia al pecado.
Perseverancia en el bien y deseo de salvación de las almas.
 
MISTERIOS GLORIOSOS
Primer misterio: La resurrección de nuestro Señor.
Fruto Espiritual: Gratitud por el don de la fe.
Segundo misterio: La ascensión de nuestro Señor.
Fruto del misterio: Esperanza y deseo de Vida Eterna.
Tercer misterio: La venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles.
Fruto del misterio: El amor de Dios. Docilidad al Espíritu Santo.Deseo de vivir en Gracia. Celo apostólico.
Cuarto misterio: La asunción de María al cielo.
Fruto del misterio: La verdadera  Devoción a María. La perseverancia final.
Quinto misterio: La coronación de María.
Fruto del misterio: La confianza en la intercesión de María.
 
MISTERIOS LUMINOSOS
Primer misterio: Bautizo de Jesús en el Jordán por Juan el Bautista.
Fruto del Misterio: Arrepentimiento y conversión . Purificación
Segundo Misterio: Las Bodas de Caná
El fruto del Misterio: A Jesús por María, honrar el sacramento del Matrimonio.
Tercer Misterio: El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
El fruto del Misterio: Arrepentimiento y Confianza en Dios.
Cuarto Misterio: La Transfiguración de Jesús en el Monte Tabor.
El Fruto del Misterio: El deseo de santidad.
Quinto Misterio: La Institución de la Eucaristía
El Fruto del Misterio: Amor a la Eucarística.
 
“Además de una oración por la paz, el Rosario es también, desde siempre, una oración de la familia y por las familias. Se ha de volver a rezar en familia y a rogar por las familias”. De la Carta Apostólica de su Santidad Juan Pablo II
 
Recuerden que se puede ganar indulgencia Plenaria mediante del rezo del Santo Rosario en Familia o si se reza en un oratorio público y también si se reza el Santo Rosario frente al Santisimo:  habiéndose confesado y comulgado en esa semana; haciendo un acto de aborrecimiento al pecado mortal y venial y rezando  un Padre Nuestro, una Ave María y un Gloria por las intenciones que el Papa propone para lograr el propósito de la santidad.



Como rezar el Santo Rosario?
San Luis María Grignion de Montfort
 
41a Rosa:  Pureza del alma
 
[116] El fervor de nuestra plegaria y no precisamente su longitud agrada a Dios y le gana el corazón. Una sola Avemaría bien dicha es más meritoria que ciento cincuenta mal dichas. Casi todos los católicos rezan el Rosario o al menos una tercera parte del mismo o algunas decenas de Avemarías. ¿Por qué, entonces, hay tan pocas personas que se corrigen de sus pecados y adelantan de veras en la virtud? ¡Porque no rezan como se debe!
 
[117] Veamos, pues, cómo se debe rezar el Rosario para agradar a Dios y hacernos santos.
 
1o Quien reza el Rosario debe hallarse en estado de gracia o estar al menos resuelto a salir del pecado. Efectivamente, la teología nos enseña que las buenas obras y plegarias realizadas en pecado mortal, son obras muertas que no logran agradar a Dios ni merecer la vida eterna. En este sentido dice la Escritura: «No, corresponde a los pecadores alabar»[118].
 
Ni la alabanza, ni la salutación angélica, ni la misma oración de Jesucristo pueden agradar a Dios cuando salen de la boca de un pecador impenitente: «Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí»[119].
 
Esas personas que ingresan en mis Cofradías –dice Jesucristo–, que recitan todos los días el Rosario o parte de él, pero sin contrición alguna de sus pecados, me honran con los labios, aunque su corazón está lejos de mí.
 
2o He dicho: «O estar, al menos, resuelto a salir del pecado»:
 
1) porque, si fuera necesario estar en gracia de Dios para orar en forma que le agrade, la consecuencia sería que quienes están en pecado mortal no deberían orar, no obstante tener más necesidad de ello que los justos y, por el Rosario o parte del mismo, porque le sería inútil. Lo cual es un error condenado por la Iglesia;
 
2) porque, si te inscribes en alguna Cofradía de la Santísima Virgen, rezas el Rosario o parte de él u otra oración, con voluntad de permanecer en el pecado o sin intención de salir de él, pasarías a ser el número de los falsos devotos de la Santísima Virgen[120], y de los devotos presuntuosos e impenitentes que bajo el manto de María, el escapulario sobre el pecho y el Rosario en la mano, van gritando: «Santa y bondadosa Virgen, yo te saludo, ¡oh María!» Y entre tanto, crucifican y desgarran cruelmente a Jesucristo con sus pecados y, desde las más santas Cofradías de Nuestra Señora, caen lastimosamente en las llamas de infierno[121].
 
[118] Aconsejamos el Rosario a todo el mundo: a los justos, para que perseveren y crezcan en gracia de Dios; a los pecadores, para que salgan de sus pecados.
 
Pero no agrada ni puede agradar a Dios el que exhortemos a un pecador a hacer del manto protector de la Santísima Virgen, un manto de condenación para ocultar sus crímenes y cambiar el Rosario, que es remedio de todos los males, en veneno mortal y funesto. ¡La corrupción de lo mejor es la peor!
 
El sabio Cardenal Hugo afirma: «Es necesario ser Ángeles de pureza para acercarse a la Santísima Virgen y rezar la salutación angélica».
 
La Virgen María mostró un día hermosos frutos en una bandeja llena de inmundicias, a un impúdico que recitaba constantemente el Rosario todos los días. El se quedó horrorizado. La Virgen le explicó: «¡Tú me sirves así! ¡Me presentas bellísimas rosas en un vaso sucio y contaminado! ¡Juzga tú mismo, si me agradarán!»

Recordemos que para ser verdadero devoto de la Virgen María debemos procurar:
1) Evitar el pecado e imitar sus virtudes.
Lo que más aborrece la virgen María es el pecado....
Debemos procurar imitar a la virgen María especialmente en la humildad, castidad y caridad.
2) Comulgar a menudo.
Causa gran satisfacción a la Virgen María el vernos unidos con Jesús en la Sagrada Comunión.
3) Rezar el Santo Rosario, llevar escapulario o medalla y practicar otras obras piadosas en su honor, Reparación en los Primeros 5 Sábados , etc.
 
DEFORMACIONES DEL CULTO A MARÍA
( Cita del Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María San Luis María Grignion de Montfort)

El demonio, como falso acuñador de moneda y ladrón astuto y experimentado, ha engañado y hecho caer ya a muchas almas por medio de falsas devociones a la Santísima Virgen y cada día utiliza su experiencia diabólica para engañar a muchas otras, entreteniéndolas y adormeciéndolas en el pecado, so pretexto de algunas oraciones mal recitadas y de algunas prácticas exteriores inspiradas por él.
Como un falsificador de moneda no falsifica ordinariamente sino el oro y la plata muy rara vez los otros metales, porque no valen la pena, así el espíritu maligno no falsifica las otras devociones tanto como las de Jesús y María, la devoción a la Santísima Comunión y la devoción a la Virgen, porque son entre las devociones, lo que el oro y la plata entre los metales.
Debemos de Conocer las falsas devociones para evitarlas y las verdaderas para abrazarlas.
Falsa devociones:
Los devotos exteriores...Se inscriben en todas las cofradías marianas, pero sin enmendar su vida, sin vencer sus pasiones, ni imitar las virtudes de la Santísima Virgen....
Los devotos presuntuosos son pecadores aletargados en sus pasiones o amigos de lo mundano.
Bajo el hermoso nombre de cristianos y devotos de la Santísima Virgen, esconden el orgullo, la avaricia, la lujuria, la embriaguez, el perjurio, la maledicencia o la injusticia, etc.; duermen en sus costumbres perversas, sin hacerse mucha violencia para corregirse, confiados en que son devotos de la Santísima Virgen; se prometen a sí mismos que Dios les perdonará, que no morirán sin confesión ni se condenarán, porque rezan el Rosario, ayunan los sábados, pertenecen a la cofradía del santo Rosario, a la del escapulario u otras congregaciones, llevan el hábito o la cadenilla de la Santísima Virgen, etc.
Cuando se les dice que su devoción no es sino ilusión diabólica y perniciosa presunción, capaz de llevarlos a la ruina, se resisten a creerlo. Responden que Dios es bondad y misericordia; que no nos han creado para la perdición; que no hay hombre que no peque; que basta un buen “¡Señor, pequé!” a la hora de la muerte.
... Nada, en el cristianismo, es tan perjudicial a las gentes como esta presunción diabólica. Porque, ¿cómo puede alguien decir con verdad que ama y honra a la Santísima Virgen, mientras con sus pecados hiere, traspasa, crucifica y ultraja despiadadamente a Jesucristo, su Hijo? Si María se obligara a salvar por su misericordia a esta clase de personas, ¡autorizaría el pecado y ayudaría a crucificar a su Hijo! Y esto, ¿quién osaría siquiera pensarlo?
Protesto que abusar así de la devoción a la Santísima Virgen, devoción que después de la que se tiene al Señor en el Santísimo Sacramento es la más santa y sólida de todas, constituye un horrible sacrilegio: el mayor y menos digno de perdón después de la comunión sacrílega.
 
LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN
ES:
1º) Interior.
2º) Llena de confianza
3º) Santa.  (Es decir, te lleva a evitar el pecado e imitar las virtudes de la Santísima Virgen).
4º) Constante. (Te consolida en el bien.)
5º) Desinteresada (Es decir, te inspirará no buscarte a ti mismo, sino sólo a Dios es su Santísima Madre).

Sermón de San Juan Bosco acerca de la Virgen María:
 
Sabiendo que la Madre de Dios os ama tanto, escuchad con atención lo que os voy a decir: “Si queremos gracias y favores recurramos a María, recemos a María; pero para que Ella interceda por nosotros es necesario demostrarle nuestra verdadera devoción en tres cosas: a. Evitar a toda costa el pecado y procurar mantenerlo siempre alejado de nosotros. Nada hay que nos pueda hacer más daño y que disguste más a Nuestra Señora y a su Santísimo Hijo, que el pecado. Había un joven que ofrecía a la Virgen, oraciones, obras buenas y limosnas, pero no se apartaba de ciertos pecados. Y una noche vio en un sueño que la Virgen Santísima se le aparecía y le presentaba una bandeja con las más bellas y atrayentes frutas: manzanas, uvas, peras, etc., Pero todas cubiertas con el sucio trapo con el que se había limpiado las llagas un enfermo. La Virgen decía: “Recibe las frutas y come”. Pero el joven contestó: - “Señora las frutas son muy hermosas, pero el trapo con que están cubiertas es tan asqueroso, que no me atrevo a recibir esas frutas porque me vomitaría”. Entonces la Reina del Cielo le respondió: - “Así son las ofrendas y oraciones que tú me ofreces: muy bellas y atrayentes, pero vienen todas cubiertas con un trapo horrible: esos pecados que sigues cometiendo y que no quieres dejar de cometer”. Al día siguiente el joven se despertó muy preocupado por este sueño, pero desde ese mismo día dejó las ocasiones de pecar y abandonó definitivamente esos pecados que tan antipática hacían su vida ante Nuestro Señor.
La segunda condición para que nuestra devoción a la Virgen sea verdadera es IMITARLA EN SUS VIRTUDES, especialmente en su gran caridad y en su gran pureza. Una devoción a María que no consiga un mejoramiento en nuestra vida no es verdadera devoción. Si rezamos a la Virgen y seguimos en nuestros pecados como antes, puede ser que nuestra devoción Sea falsa. El verdadero devoto a Nuestra Señora la imita a Ella en su amor al prójimo. “María, dice la Biblia, fue corriendo a ayudar a Isabel”. Fue corriendo porque los favor es hay que hacerlos pronto sin hacerse del rogar. Las personas más devotas de María son siempre las que tratan con más caridad y generosidad a los demás.
Y hay una tercera condición para que nuestra devoción a la Reina Celestial sea verdadera: demostrarle con acciones externas, pequeñas pero frecuentes, el gran amor que le tenemos. Por ejemplo, llevar siempre su medalla y besar esa imagen de la Virgen al levantarse o al acostarse.
Tener su estampa en el pupitre o mesa de trabajo para acordarse de Ella e invocarla. Colocar un bello cuadro de la Madre de Dios en nuestra habitación. Adornar las imágenes de la Virgen en el mes de mayo. Ofrecer por Ella alguna pequeña mortificación o alguna obra buena o una pequeña limosna los sábados o en las fiestas marianas, etc. Narrar a otros los favores que María Auxiliadora ha hecho a sus devotos (la genuina devoción a la Virgen es prendediza, es contagiosa. Los que la aman le prenden a otros esta devoción). Repartir estampas o imágenes de Nuestra
Señora, etc. Ella nos dice: “SI TU HACES ALGO POR MI, YO HARE MUCHO POR TI”
Estad seguros de que todas las gracias que pidáis a esta buena Madre os serán concedidas. PERO HAY TRES GRACIAS QUE RECOMIENDO PEDIRLE A ELLA TODOS LOS DIAS, sin cansarnos nunca de pedirlas porque son importantísimas para vuestra salvación:
1. Evitar siempre el pecado mortal y conservar la gracia de Dios.
2. Huir siempre de toda amistad dañosa para el alma.
3. Conservar siempre la bella virtud de la castidad.

Acto de Consagración de Pio XII al Inmaculado Corazón
 
Papa Pío XII
 
 
 
¡Oh Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano,
vencedora de todas las batallas de Dios! Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes,
seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa
en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón.
En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.
Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente. Vos, oh Madre de misericordia, impetradnos de Dios la paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la paz. Reina de la paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la paz por que suspiran los pueblos, la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle la paz de las armas y la paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el reino de Dios.
Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la paz y haced que brille para ellos el sol de la verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Dad la paz a los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan singular devoción y en los cuales no había casa donde no se hallase honrada vuestra venerada imagen (hoy quizá oculta y retirada para mejores tiempos), y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el único verdadero Pastor.
Obtened paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios.
Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en El todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magníficat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.

San Miguel Arcángel,defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra las perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tu príncipe de la milicia celestial arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.
 
 
 
 
 
 
     
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   Ministerio de Oración 
 
 
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